Noche de conurbano, caliente de Enero. Sopla un viento tenue pero que no alcanza a bajar las altas temperaturas que cualquier cuerpo mortal siente por esas horas. Apenas si es como un murmullo de brisa, un pequeño movimiento de hojas. Nada más.
Me invita a la terraza. Sé que quiere hablarme de no sé qué. "tengo cosas para decirte" y por lo que ya habíamos hablado, me parecía que era algo para desagradable. O al menos incomodo, siempre fui testarudo para que me saquen de mi nube de pedos.
La encuentro sentada en el piso caliente de la terraza fumándose un cigarrillo. Cada vez que piensa en algo trascendental, o cuando quiere irse a otro lugar se fuma uno. Es el ultimo que le queda. No fuma mucho pero seguro lo hace quizás para tratar de enarbolar las banderas de rebeldía en ella acalladas.
Mama está mal. Estuvo peor, pero sigue pasando un momento tenso. Desde la separación con papá (y todo lo que eso conlleva, las cosas que se y las que no...la mayoría) vive en un estado de tensión permanente. Es la cuerda del arco a punto del soltar la flecha, el gato que intuye peligro, una nube de tormenta que se acerca....
-Ahora tengo que llamar a la abuela, y luego a lo de una amiga
-¿Todavía te quedan amigas?- Comentario desacertado, de humor filoso que hubiera en otro momento pasado con jocosidad. No es la ocasión. Es otro el tiempo en el que vivo y yo todavía en mi nube de pedos sin adaptarme del todo.
-¿Como me decís eso? la verdad que me duele, sentate y hablemos, pero hablemos....
Hablemos. Las conversaciones de mi madre en este tiempo suelen reducirse a "escucha lo que tengo que decir, que necesito un lugar donde tirar la mierda que tengo". No es un monologo, pero puede decirse que ella es la que habla la mayor parte. Me limito a escuchar y algunas veces soltar alguna frase dubitativa, como si pidiera permiso cada vez que emito sonido.
Mi madre, aunque quiera negarlo, es una fatalista. Siempre lo fue, pero en esta última etapa, perdió todo pudor de mostrarlo. Su frase de cabecera "de algún culo saldrá sangre" (para que negar, es una muy buena frase). Frases como “Quiero conocer nuevas amistades, después total te terminan cagando siempre” o “aprende de lo que nos está pasando ahora cuando te pase cuando seas mayor, cuando seas marido”, provienen de un ser fatalista. Mis defensas son eximias, no existen, aunque en este caso dejo en claro mi postura. EL fatalismo de mi madre, al menos hasta ahora no es hereditario.
La noche va pasando, su cigarrillo se apaga y lo tira, ahí en el piso dejándolo jugar con el viento. Luego se dirige a un terreno del que siempre Salí mal parado, ya que soy un maldito apegado a las cosas y a los recuerdos.
-Me quiero deshacer de Dolores. Es un puterio No quiero ir mas allá. Vendo la casa o hago algo, pero necesito enterrar los fantasmas de 40 y pico de años. No puedo hacerme cargo de dos casas. Y mi lugar en buenos Aires esta acá. -No me quiero deshacer de la casa de Dolores, significa mucho para mí.
Noten como le deje picando lo que sigue. Un regalo que solo le faltaba el moño.
-¿Te pensas hacer cargo vos?¿Vas a mover ese culo que tenes, vas a salir de la nube de pedos en la que te encontras?
Me cago. Un golpe mortal a la yugular que me dejo sin habla por un rato.
El cielo esta inmóvil. Pienso en las estrellas y estúpidamente trato de dilucidar cuales son las constelaciones que vimos en la Facultad aquella noche de observación Astronómica. Es en vano, me quedo pensando en que quisiera ser una estrella inerte, una enana blanca y resplandecer por millones de años. Sería como volver al origen. Rompo el silencio,
-¿Le dijiste a la abuela? -No hace falta que le diga nada, con su sabiduría se va a dar cuenta por sí misma. Bastante me acompaño todo este tiempo y bastante yo la acompañe. Estoy pensando en cuando ella no este, que va a ser de esa casa a la cual ya solo son recuerdo, que si los recordás mal, vas a terminar maldiciéndolos.
En un tiempo hasta acá, siempre viene metiendo los latiguillos “Todavía ““Cuando no este” para referirse a mi abuela. De acuerdo, no siempre, pero me genera la sensación, de que está esperando el cese de esa relación. Que se corte, que está cansada por alguna fuerza que yo ignoro. Que quiere terminar de matar al muerto, que en este caso está bien vivo.
Se lo hago notar. Se ofende. Vuelve el silencio. Y ahora las estrellas me llevan al Dolores de mi infancia. A ese cielo nocturno armonizado por sapos y grillos. Las Tres Marías brillando como nunca, y yo afuera en el zaguán con mi abuela, en silencio. Ella rezando el Rosario. Yo quien sabe en qué mundo.
Una vorágine de recuerdos entra por mi mente. De mi infancia en esa casa, de lo que viví, de lo que viví y dije hacer. De promesas quemadas, de tardes con aroma a tierra mojada. Pero en silencio. Porque la siesta se respeta.
Sacudo la cabeza. Sé que eso me hace mal. Mas cuando intuyo que me estoy volviendo viejo por tener esos recuerdos tan abrillantados por escenas felices. Vuelvo a la realidad. Vuelvo a quebrar el silencio.
-¿Y que mas pensas hacer?¿Cuales son tu planes? -¿Te digo? A fin de año pienso volver a Francia, después pasar un tiempo en Dolores (Mira vos), después estar unos meses en el norte argentino, volver acá para tu cumpleaños y después volverme a ir a Francia. -Mira vos, me imagino que, a pesar de lo que decís, no estás intentando cortar relación conmigo (y bueno, me salió el nene asustado de adentro) -No para nada, es mas quiero que empieces a valerte por tu cuenta, empezar a hacer tu vida. Quiero dejarte tranquilo…
Hace menos de un mes confeso sin tapujos que “quiero desaparecer, no quiero que me encuentre nadie, quiero cambiar de ámbito”. Me entra la duda sin embargo, y a sabiendas de que soy el único hijo (y amado) si ella sabe o se empieza a dar cuenta, de que para desaparecer, también tiene que en cierto modo alejarse de mí. Dejarme volar como quien dice.
Uno empieza a razonar, y la cortina de gases fétidos se empieza a despejar. La crianza de las crías está terminando y es hora de que consigan su propio alimento. Y que dejen a las hembras cazadoras descansar en paz bajos los arboles de la sabana. Uno teme por el futuro, por poner en práctica de forma correcta (aunque es sabido que uno falla…fatalista) todo lo que trato de aprender.
Y uno acepta eso. Si tan solo las madres lo comunicaran de otra forma. Como cuando nos decían “arriba Federico que hay que ir al Jardín”. Pero uno no quiere ir la Jardín. Esta noche no es la excepción.
¿Por qué hago esto? Quizás porque necesito hace catarsis, porque mi psicólogo está de vacaciones y no puedo acordarme de todo otras dos semanas más. Porque tal vez se me dé mejor la escritura que la parla. Porque sé que mi madre va a leer esto. A vos mama que tanto me enseñaste en esta vida, y que ahora tu hijo te ve como adolescente tratando de huir del yugo de los padres, te digo que te amo.
Solo que algunas veces, me cuesta salir de mi nube.
Ilustración: "Nuestra Señora del Sacerdocio



