
En una practica cada vez menos utilizada, que llego en los tiempos dorados a ser muy popular, miles de bomberos se ponen el traje de Papa Noel, para no dejar morir la creencia del viejo barbudo. O al menos dilatar su ejecución.
De chico yo ya no creía en Papa Noel. Hijo de padres pragmáticos, no tenían ningún reparo ni decoro en darme los regalos ellos mismo en la mesa navideña, con la frase rutilante "mira lo que te compre para Navidad". Esta frase tenia la connotación de enseñarme dos cosas: La no existencia de ningún ser de traje rojo, y el carácter capitalista de las fiestas. (si por ese entonces creía que mis viejos eran medio zurdos).
Entonces cuando iba a la casa de mi abuela paterna y veía a mi prima que por ese entonces apenas podía hablar, y a ella si la inculcaban en la adoración de las fiestas, yo con desdén decía "pero si papa noel no existe". Tiraba a quemarropa esa frase a mi prima, no podía concebir que ella creyera en algo que yo sabia que era mentira. ¡La puta, mis viejos me lo dijeron!. Pero ella chiquita como era, era inmune a mis ataques "yo lo vi , yo lo vi". "bah, es el tío disfrazado, tarada", le decía. Pero nada. Y me dejaba sin ningún argumento, a mi, un chico gris al que la navidad no reparaba ningún misterio.
Por ese entonces mis abuelos me llevaban a los cada vez menos frecuentes recorridos de Papa Noel y Reyes Magos (todos juntos o separados según el presupuesto), realizados en un carro de bombero. No quedaba maravillado ni nada. Era un simple bombero gordo, subido a un camión y que apenas podía moverse con el calor que hacia, acompañado de los demás compañeros, repartiendo regalos y golosinas. Hasta me resultaba patético, sin saber en esa corta edad lo que la palabra significaba. Pero si me llamaba la atención como muchos chicos corrían al lado del camión gritando "papa noel papa noel, llévame, dame, etc". Los veía correr sin cansarse, reír sin razón. Los miraba con ojos opacos, con lastima, con envidia.
Desde ese momento, ya casi no vi ni el camión, ni el bombero disfrazado, ni los chicos. Ya, yo mismo deje ser un chico hace rato.
Pero hoy, a la tardecita, escuche a los lejos la sirena y un gran camión rojo se acercaba. Y arriba de este una gran bola roja saludaba, no ya a decenas de chicos, sino apenas un par. Corrían desesperados, gritando. El ritual había perdido convocatoria, brillo, pero seguía latente. De repente sentí la magia, la ilusión nueva, y no se porque empece a seguir el carromato. Primero despacio, y después ya corriendo. Gritaba, y saltaba, como queriendo reparar todo el daño que me había hecho hace muchos años, hace muchos siglos de benévola lógica humana. Me acerque al chico que mas gritaba, y con vos desaforada dije "mira mira,,,papa Noel!". El me miro perplejo por un segundo, dejo de gritar se paró en seco y con voz serena dijo "no es papa noel, es mi tío Daniel,,,papa noel no existe".
Y se fue, gritando y corriendo, como si nada. Como si fuera otro. Yo quede destrozado. Arrodillado, en una vereda viendo como se alejaba el contingente, yo derrame una lagrima.
Otra vez, me había quedado sin ilusión.
Imagen:http://www.elcronistadiario.com/2012/12/papa-noel-recorrio-los-diferentes-barrios-de-chascomus/
No hay comentarios:
Publicar un comentario